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Eran tiempos oscuros, en los que tener una posición moderada era algo difícil, había intereses muy fuertes en juego y la polarización era la única manera de confrontar las ideas. Eran los años ochenta, pero en realidad se parece mucho al razonamiento que tienen algunos en estos días.

CRUCITAS

Corría julio de 1985 cuando una portada del diario La Nación le declaraba a viva voz la guerra a Nicaragua. Hacía unos días habían matado a dos guardias civiles y herir a otros siete en Las Crucitas. Los policías ticos habían muerto emboscados por el Ejército Sandinista, o al menos eso parecían indicar los primeros reportes.

El diario clamaba por venganza y pedía sangre comunista que pagara la afrenta a la que había sido sometida la soberanía nacional. La portada era elocuente, una foto gigante mostraba a un grupo de jóvenes iracundos alzando en brazos a policías costarricenses, mientras manifestaban su indignación.

La foto parecía una muestra espontánea de indignación nacional, la gente quería guerra con los nicas. La ropa de los protagonistas de la foto era una camisa blanca con un pantalón oscuro, no había mayores señas, excepto que parecían uniformados con ropa de La Gloria.

Días después el Semanario Universidad muestra la misma foto, pero esta vez sin retoques. Alguien había borrado de las camisas de los jóvenes que aparecían en la foto el escudo del Movimiento Costa Rica Libre, uno de cuyos directores era el subdirector del diario La Nación. Dicho movimiento, cabe recordar, fue uno de los voceros más insignes de la ultra derecha costarricense, una voz extremista.

Durante esos años, La Nación saboteó todo intento negociado de paz con Nicaragua acorralando al gobierno de Luis Alberto Monge al punto de presionar para que se abandonara el proceso de Contadora y luego llegar a convertirse en uno de los principales opositores del Proceso de Paz por el que tanto bregó el actual Presidente de la República y que más tarde le valió el premio Nobel de la Paz.

EL COMBO Y TLC

Hace 7 años, cuando el famoso Combo, La Nación publicó sendos titulares desacreditando el trabajo del ICE y de sus empresas con el fin de justificar la apertura en telecomunicaciones. En esa oportunidad, el diario omitió informar cómo algunos de sus accionistas mayoritarios estaban relacionados en una empresa común dedicada a las telecomunicaciones, empresa que a su vez estaba asociada a Telefónica de España.

Hoy, como dice el tango, “la historia vuelve a repetirse”. Desde hace varias semanas La Nación no da tregua al ICE triturándolo por cualquier cosa y, de ser posible, del Niño y sus consecuencias.

Hace un par de semanas el titular “ICE desperdicia inversión millonaria” daba a entender que los apagones fueron culpa de la vagabundería del ICE. Cuando se lee la noticia, se puede ver que el problema está más allá del Instituto y es que la “millonaria inversión” se está desperdiciando porque los tribunales no terminan de expropiar las tierras por donde deben pasar los cables de alta tensión que abastecerán las subestaciones distribuidas en el sur del país. Entonces es evidente que el título debió haber sido “El ICE es atrapado por la maraña burocrática”.

Después vino la joya del año en la que se acusaba al ICE por la falla de la nueva planta hidroeléctrica Cariblanco. Resulta que la planta está en período de prueba, que aún no ha sido recibida por el ICE, que los equipos siguen en garantía pero La Nación tituló “Hidroeléctrica del ICE recién estrenada operó solo 3 meses”.

Detrás de esta noticia vino otra asegurando que los inversores del fideicomiso de la planta estaban inquietos ¿Cómo no iban a estarlo si el titular no podía ser más alarmista? Es la versión política de “Vaca tuvo niño” (subido a un árbol durante dos horas).

A LOS ENEMIGOS CON AMOR

Ahora, los nuevos titulares de La Nación van dirigidos a telecomunicaciones. Después de años de crear el mito de que Costa Rica está rezagado en ese campo (aunque todos los expertos dicen lo contrario), los encabezados se orientan a decir que el ICE se niega a darle a Racsa ancho de banda para desarrollar el negocio de Internet.

El ancho de banda en este país es limitado, pero no por antojo sino porque cada vez que hay que ampliarlo se necesita hacer una licitación que incluya la respectiva bula papal. También es limitado porque en este momento nosotros pagamos por conexiones bastante rápidas lo que en otros países de América Latina se paga por un cuarto de la velocidad.

Junto a la desacreditación del ICE, el diario ha venido dándole duro a las Universidades Públicas. Primero haciéndole fuerza a la oposición al actual Rector del Tecnológico y cara visible de la oposición al TLC y luego a la institución palanganas por excelencia, la UCR.

En este último caso se hacen denuncias graves de acoso, que las autoridades deben investigar. Pero también se hacen omisiones graves en torno a la calidad de la discusión del tema dentro de la institución.

MIS INTERESES, LA VERDAD

Esta actitud de La Nación de crear alarma para mantener su agenda económica y política vigente con miras al referendo es realmente lamentable y patética. Lo más triste es que a diferencia de hace 20 años, ya no tiene el mismo poder de convocatoria. De hecho el diario tiene más de 10 años de no crecer en circulación en números reales como lo demuestran las auditorías que en él mismo se publican. Es decir tiene techo.

Además, la gente tiende a consumir otros medios de forma más atomizada y a darle cada vez menos importancia a lo que para La Nación es importante. Durante años ese diario marcó la agenda informativa de este país y eso aparecía reflejado en las encuestas. Hoy, las encuestas aparecen reflejadas en los medios: Más sangre y menos inteligencia.

No está mal que un medio de comunicación tenga su propia agenda política y económica y que la plantee abiertamente, lo que es inaceptable es que disfrace su agenda como la verdad.

La democracia se nutre de información para que las personas decidan de la forma más seria posible, sería bueno que La Nación, al igual que Cuba, evolucionara hacia la democracia en vez de creer que su simple existencia es la manifestación de un principio político que es referente para todo el mundo.

El referendo es para Costa Rica una oportunidad maravillosa que no se puede desperdiciar polarizando a una sociedad que desde hace años está buscando voces moderadas que le ayuden a construir su propio rumbo sea este con TLC o sin TLC.

Saúl Buzeta

Advertencia al visitante: Saúl Buzeta Dhighiam es politólogo de formación, comunicador por deformación y necio por naturaleza. Los dedos de la mano no sirven para contar sus obras pues no tiene, mas acostumbra a escribir a hurtadillas artículos de poca monta que gente incauta (en el mejor de los casos) o sin escrúpulos (en la mayoría de ellos) publica sin compasión por el lector. Considérese entonces amable visitante suficientemente advertido sobre lo inocuo de lo que aquí encontrará.

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